Día de las flores

El Día de la Flores tiene su origen dentro de la celebración del Viernes de Dolores, fecha en la que se realizan altares en honor a la Virgen de los Dolores; dichos altares comienzan a elaborarse desde las primeras horas de la mañana, razón por la cual los vendedores de flores llegan al Jardín de la Unión, en el centro de la ciudad, desde la noche anterior, a partir de ese momento el jardín se cubre alegremente de flores, lo que trajo consigo la realización de un tradicional baile así como una serie de costumbres que dieron vida a la colorida y fragante festividad.

Altar a la Virgen Dolorosa
En la noche del jueves anterior a la celebración de la Virgen dolorosa, se acostumbra realizar bailes en diferentes salones de la ciudad, bajo el nombre de “Baile de las flores”.

En la madrugada, al termino de los mismos, los jovenes llegaban al Jardín de la Unión, los hombres se reunían para caminar alrededor del jardín y las mujeres se juntaban para caminar en el sentido contrario, de esta manera, tanto las señoritas como los jovenes podian obervarse y e intercambiar miradas; una vez que a un hombre le atraía una jovencita, le regalaba a ésta flores, mismas que podía adquirir con los comerciantes que ya se encontraban en el lugar.

Al amanecer comenzaba la venta de flores y otros adornos para los altares, mientras en el kiosko alguna banda musicalizaba la fiesta popular, los jovenes entonces podian desayunar algun antojito mexicano para posteriormente unirse a las visitas de los altares y las minas.

Venta y obsequio de flores
La tradición continúa en su manera más escencial, adaptándose a los intereses de la juventud de cada época. Actualmente los bailes se realizan en antros y bares; la costumbre de regalar flores mientras se camina en sentidos contrarios se ha perdido, pero aún se pueden encontrar a algunos jóvenes quienes, siguiendo la tradición, les ofrecen flores a las mujeres que pretenden o a sus novias.
Jóvenes en el Día de las Flores

A la venta de flores para los altares se le ha sumando la de canastas con huevos de pascua y la de figuras hechas a partir de cascarones y papeles de colores; la música de bandas en el centro del jardín sigue amenizando; negocios e instituciones ofrecen a la población agua, nieve o desayunos, y cientos de capitalinos se siguen dando cita en el conocido jardín, logrando que prevalezca el espíritu festivo que inicia a la par de la salida de los primeros rayos del sol.Flores y huevos de Pascua