Día de la Cueva

El origen de la celebración del “Día de la Cueva”, como la mayoría de las tradiciones en Guanajuato, es religioso.
En dicho día se conmemora a San Ignacio de Loyola, fundador de la compañía de Jesús y beatificado en 1609, quien fue nombrado patrono de la ciudad en 1616, tras muchos esfuerzos, gracias al padre jesuita Diego Gómez, realizándose una serie de fiestas tanto religiosas como paganas en su honor.

Postal Día de la Cueva

Sin embargo, fue hasta 1624, dos años después de su canonización, que se formaliza el patronato, estableciendo la celebración a San Ignacio el 31 de julio, día de su muerte; la población, que ya era fervientemente devota a Loyola, realizó grandes festejos dentro de los que se incluyó un jubileo y la consagración de dos cuevas al santo patrono, dentro de las cuales se oficiaron misas.
Bufa y picachosDichas cuevas se encuentran ubicadas en el cerro de la Bufa, siendo una la más reconocida y frecuentada ya que es más amplia y de más fácil acceso que la segunda. En esta cueva se encuentran tanto pinturas como frescos de diferentes épocas, además de que en ella se realizan tanto celebraciones religiosas como ritos paganos.

La fiesta  de la cueva comienza desde la noche anterior, cuando algunas personas arriban al lugar, unos para hacer diferentes rituales y otros simplemente para acampar. Es la única noche del año en el que la cueva principal se ilumina, haciendo que el cerro de la Bufa resalte majestuosamente de entre el resto de las montañas en la oscuridad. A las ocho de la mañana se lleva a cabo una misa en honor a San Ignacio.

Como parte de la celebración se realizan algunas competencias, también se acostumbra visitar las cuevas y subir hasta la parte más alta del cerro que culmina en los picachos, en los cuales es común observar escaladores; posteriormente las personas realizan un día de campo con sus familias en el que disfrutan de la música, atracciones y puestos de comida que se ubican en la planicie más grande del cerro del Hormiguero.cerro de la bufa

El festejo dura todo el día, aunque la mayor parte de las actividades tienen lugar durante la mañana. Ese día también se recuerda la leyenda del Pastor y la Bufa, que narra la aparición, en ese cerro, de una princesa que se encuentra bajo un hechizo y de una ciudad de incalculables riquezas, oculta debajo del Guanajuato que hoy conocemos. También se cuenta que en las vísperas de la mencionada fiesta a San Ignacio, así como los jueves festivos, la cueva se abre permitiendo ver, a los valientes que se atrevan a entrar, dicha ciudad cubierta de riquezas.

Datos extraídos de:
“La Compañia de Jesús en la Provincia Guanajautense 1590-1767″
Isauro Rionda Arreguín
México 1996.

Nota publicada hace 492 días en:

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